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jueves, 5 de mayo de 2011

Monks - Black Monk Time (1966)



Mientras América estaba metida de lleno en la ''Invasión británica'', en otro lugar del mundo, en Europa, Estados Unidos tenia mucho miedo a otro tipo de invasión. Cinco GI's americanos pasaban las tardes en un cuartel alemán, matando el tiempo hasta que los comunistas asomaran la cabeza.

Su sonido, lejos de cualquier corriente, estaba fuera de lugar continuamente. Demasiado ruidosos para subirse al carro de mitad de los sesenta, todavía más adelantados a su tiempo que los visionarios del momento, pasándose la psicodelia por el arco del triunfo y adelantándose e influyendo decisivamente a la escena alemana posterior, el krautrock, pero sobre todo, como el grupo parecía tener reservado por el destino desde el principio, totalmente olvidados en el momento en el que debían de ser los ídolos.

Con una actitud punk bastante absurda aparecían en directo con la parte superior de la cabeza afeitada (como si fueran monjes), vistiendo sotanas negras o llevando sogas atadas al cuello. El reclutamiento voluntario de uno de los miembros en un bosque alemán, dedicándose a tocar y viviendo de limosnas, o el descubrimiento y uso del feedback gracias a desenchufar y enchufar la guitarra, en lugar de un pedal solo aumentaba su leyenda.

Asentados ya totalmente en Alemania, una vez el ejercito decide que ya no son necesarios, solo consiguen publicar un disco (y de rebote) y la propia discográfica se arrepiente cuando meses después, The Monks lleva una propuesta de gira asiática que incluye Vietnam entre los lugares a visitar.

Con letras satíricas e increíblemente ácidas e inteligentes (''boys are boys and girls are joys''), instrumentaciones primitivas y desquiciantes como en ''I Hate You'' o idas de cabeza superlativas como ''Blast Off!'', Monks eran una banda que solo podía dar a la luz una Alemania dividida, que intentaba buscar su identidad.

No le doy un 10 porque esa nota la voy a reservar para discos que rocen la perfección, pero sin duda alguna podría. Es el disco con más pelotas que he escuchado en mi vida.

Puntuación

lunes, 28 de marzo de 2011

Them - The Angry Young Them (1965)



Puede que el nombre del grupo no suene demasiado, pero seguro que si digo que el cantante y principal compositor era Van Morrison la cosa cambia. Este es el álbum de debut de la banda, con un sonido garage muy de la época, cercano a lo que podían hacer The Sonics en EEUU o Yardbirds en UK, por ejemplo.

El disco comienza con una pequeña jam improvisada titulada ''Mystic Eyes'' donde Van Morrison se desata vocalmente. La verdad es que gran parte del disco parece buscado para lucimiento del norirlandés, como puede ser ''You just can't win'' o ''I'm gonna dress in black''. Mientras que otras canciones como el blues ''Bright Lights, Big City'' recuerda peligrosamente a otro tema muy usado en los 60 para rellenar discos, hablamos de ''Hit the Road, Jack''.

De todos modos el verdadero himno es ''Gloria'', la famosisima canción de tres acordes. Un legado casi suficiente para escuchar este disco. Desde su publicación, Gloria ha formado parte de una manera u otra en la historia del rock. Desde ser versionada por Patti Smith e incluida en su mítico disco Horses (1975) hasta usado por gente como David Bowie, Jimi Hendrix o AC/DC en muchos conciertos. La sencillez de la canción da pie a ser aprendida rápidamente, por lo que es usada muy a menudo para enseñar a principiantes con instrumentos de cuerda. Incluso existe un chascarrillo sobre esto que dice ''Si tiras una guitarra por unas escaleras es probable que suene Gloria''.

Puntuación

lunes, 21 de marzo de 2011

The Sonics - Here Are The Sonics!!! (1965)




Este disco es el debut de The Sonics, y como muchos discos de la época (la mayoría) basan su fuerza en versiones de otros grupos. Sin llegar a ser sangrante, como si pasa en otros casos, se adueñan de ritmos y temas del rock and roll de los años 50, como el ''Roll Over Beethoven'' de Chuck Berry o ''Good Golly Miss Molly'' de otro famoso moreno como es Little Richard. Estas dos canciones de sobra conocidas reciben un lavado de cara bastante bueno y pasan por el filtro del garage rock americano de los Sonics. La versión de ''Have Love, Will Travel'' es increíble, a mi parecer superior incluso a la original, pasar un clásico del R&B al más sucio de los sonidos proto-punk solo estaba al alcance de pioneros como The Sonics.

Pero el disco se quedaría un poco cojo si solamente se pudiera hablar de ''covers'', ese es el trabajo fácil. Lo difícil era sacarse de la manga también una buena lista de temas propios. Y lo hicieron. ''The Witch'' y ''Strychnine'' son un gran ejemplo.

The Sonics dieron lo mejor de si mismos en este disco y posteriormente fueron influencia para muchos grupos que, junto a otros pocos, empezaban ya una diminuta ola que acabaría por traer nuevos sonidos para explotar definitivamente muchos años después.

Puntuación