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jueves, 19 de enero de 2012

The Zombies - Odessey and Oracle (1968)



Pese a que el llamado baroque pop sesentero daba sus últimos coletazos, todavía había grupos que se resistían a dejar de lado los arreglos de cuerda, las perfectas armonías y los teclado en pos de quemar guitarras, romper instrumentos en directo o tocar con los dientes. Y es que tras el Pet Sounds de The Beach Boys muchas bandas quedaron marcadas e intentaban una y otra vez lograr un éxito y una atmósfera tan bella como aquella. Para los británicos The Zombies a la tercera fue la vencida.

Inspirados claramente en ese trabajo de Brian Wilson, y tomando las riendas que The Beatles habían ido dejando atrás, se convertían en los nuevos hit makers pop del momento. Como si de unos Love, con teclados en cada canción por contrato, se tratasen, creaban canciones maravillosas a puñados, como ''A Rose For Emily'' o ''Brief Candles'', con unas voces increíbles y una gran trabajo lírico. La verdad es que más que instrumentalmente a veces lo que destaca y te deja con la boca abierta son los coros de voces totalmente surferos que logran, como por ejemplo en la primera canción ''Care Of Cell 44''.

Pese a que la portada pueda querer indicar lo contrario, The Zombies consiguen esquivar bastante bien la psicodelia. La verdad es que ahí se nota bastante que son británicos, dándole el toque retorcido a varios temas como el punteo de ''Hung Up On A Dream'' o el estribillo de ''Beechwood Park''. La jugada sale de maravilla y suenan a ratos oscuros, a ratos misteriosos, consiguiendo un efecto muy en la onda The Kinks. Es genial ver como las canciones se van desgranando poco a poco, enredándose en montañas de instrumentos y arreglos, para luego deshacerse como un azucarillo en una melodía básica pop.

Tienen incluso tiempo de sacarse de la manga la mejor canción shunshine que se ha creado jamas, ''Time Of The Season'', que probablemente sea una de las lineas de bajo más rentables que recuerdo. Impresionantes en los detalles, esa exhalación que sigue a cada frase de la letra es mejor que discografías enteras de otras formaciones. La outro ya es de otro mundo directamente.

Su único gran éxito, un álbum especial, un oasis en medio del desierto que fue su discografía. Otros matarían por la mitad de lo que ellos consiguieron.

Puntuación

domingo, 24 de julio de 2011

The Left Banke - Walk Away Renée / Pretty Ballerina (1967)



Durante esta época, a finales de los sesenta, el pop se revolucionó cuando bandas como The Beach Boys (con Pet Sounds), The Zombies o el productor Phil Spector, comenzaron a incluir instrumentos 'clásicos' y orquestación, especialmente cuerda y trompas, buscando un mayor dramatismo y majestuosidad. En esta liga del llamado 'Baroque Pop' jugó The Left Blanke, ganando prácticamente todos los partidos.

Como bien dice el titulo del disco, los temas ''Walk Away Renée'' y la canción que lo abre, ''Pretty Ballerina'', serian la carta de presentación. Son justo lo que el 'baroque pop' ofrece como definición: dulzura, calidad, voces angelicales y ejecución perfecta. Todo muy inocente a primera vista, todo muy blanco, pero que en cada escucha adquiere matices más y más maduros, hasta darte cuenta de que la mayoría de las melodías pasarían sin problema por temas creados a día de hoy. ¿Alguien se percataría o notaria la diferencia si en lugar de un hit de Coldplay, un día se pusiera en la radio ''Let Go of You Girl''? Bueno, probablemente sí, porque todos nos extrañaríamos de que Coldplay sacase una canción tan buena.

Los clavicordios tienen un lugar preferencial en este disco, pero también lo tienen los coros e incluso algún solo de guitarra tímido, para destaparse con momentos bailables como ''I Haven't Got the Nerve'' o riffs demenciales que sorprenden, como el cierre ''Lazy Day'', más cercano a un garage rock que otra cosa.

En lineas generales, un acierto total en la idea y concepción de la obra. Un disco redondo de principio a fin, con unas pautas muy claras y con un sentido de la melodía que la primera vez que los escuché me volvió loco, con un sonido reconocible 100% en cualquier canción actual. Me pregunto que seria, por ejemplo, de los actuales Belle and Sebastian si cuarenta años antes los neoyorquinos no hubiesen sacado este discazo de referencia.

Puntuación

sábado, 14 de mayo de 2011

The Beach Boys - Pet Sounds (1966)


Espero que esta reseña no se convierta en un montón de excusas y justificaciones sobre mi nota al álbum. Y es que estamos ante la obra magna de The Beach Boys, ante uno de los discos más importantes de la historia (¿Se puede ser de los más importantes pero no del club de los mejores?) y todo creado con un gusto exquisito. ¿Cual es el problema entonces?

Bueno, es posible que otras bandas como The Beatles hayan conseguido trascender más allá con su sonido debido a algo clave, hacer su música atemporal. Y Pet Sounds juega justo en la liga contraria. Todo el disco es un esfuerzo descomunal de los Beach Boys y especialmente de Brian Wilson, por crear sensaciones y emociones para el oyente, pero no con el oyente. No hablo de que hay que tener una especial sensibilidad para escuchar el disco, pero sí estar predispuesto a meterte en su mundo y no salir de allí en lo que dura el álbum.

Canciones como ''Don't Talk (Put Your Head On My Shoulder)'' no dejan mucho a la imaginación, y tanto la letra como la música juegan a emocionarte. ¿Es una mala canción por no conseguirlo? En lineas generales no podría decirse eso, pero pensar en una obra que se ha creado expresamente para una función y que no consigue llevarla a buen puerto no me parece un éxito.

Sí que contiene temas inmediatos que no necesitan de presentación como puede ser ''Wouldn't It Be Nice'', y meter dos instrumentales de una calidad tan alta como ''Let's Go Away For Awhile'' y sobre todo la que da titulo al disco, ''Pet Sounds'', le dan cierta variedad al resto de canciones pop, la mayoría con unos toques bastante dramáticos de cuerdas.

La influencia de este disco tampoco admite mucha discusión, hoy en día se sigue tomando como referencia para muchos artistas, ademas de ser un salto de gigante en la carrera de los Beach Boys, con un cambio de registro espectacular desde el anterior trabajo.

Es un disco que hay que escuchar con mimo porque cada persona es un mundo, y mientras unos podemos disfrutar con la edulcorada ''God Only Knows'' en pequeñas dosis, otros pueden hacer de ella su bandera y llegar a obsesionarse. Mi opinión es que ver este disco como la obra maestra de los 60 que se le supone depende demasiado del receptor, y eso desde luego le hace perder valor al producto.

Puntuación